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Un día en la copia feliz del edén

CHILE - Los sumergidos y los sumergentes

Viernes 20 de agosto de 2010, puesto en línea por Ariel Zúñiga

Bajo cientos de miles de toneladas de roca se encuentran 33 mineros sepultados por la desidia gubernamental y la ilimitada avaricia empresarial. El gobierno reacciona montando un espectáculo rotativo del cual los medios gustosamente participan. Si por cada ave maría del presidente, la primera dama y el ministro de minería, si por cada una de sus lágrimas, dedicaran tan sólo un minuto de su vida en pensar en el país y no en sus bolsillos qué distinto sería todo, quizá podríamos cantar con el corazón henchido “es la copia feliz del edén”.

Se quiere subsanar los errores, más bien, los horrores de un país en que mueren 3 obreros en faenas regulares al día, es decir en un mes mueren TRES VECES LA CANTIDAD DE MINEROS SEPULTADOS, con un espectáculo de rescate que oculte lo que no se hizo en el momento indicado. La bancada de diputados del PS [1] ya acusó que la inspección del trabajo no clausuró las faenas debiendo hacerlo y que tampoco fiscalizó la mutual del trabajo.

Piñera utilizó la doctrina del jarrón, o del sillón de Don Otto, la culpa la tiene el SERNAGEOMIN. Esto es comparable a que se destituya al policía de tránsito por no ver la infracción del que causó un accidente.

Nada mejor para el gobierno que este mediatizado calvario. Los habitantes, la más de las veces meros espectros que atiborran el transporte público para pagar las deudas, las eternas rentas que deben pagar a los propietarios de sus vidas, no es capaz de cargar un bulto más en sus extenuadas espaldas y come la papilla que a cucharadas la televisión le mete en la boca.

Exhibir para ocultar.

Los magos para esconder el truco dirigen nuestra mirada hacia otra parte, a sus ademanes o a la modelo. Del mismo modo nuestros gobiernos, que actúan en asuntos de “estado” asociados a la prensa y el macro empresariado, suelen alumbrar un sitio dejando en las tinieblas a los restantes.

La huelga de hambre de los prisioneros políticos Mapuche, juzgados por delitos terroristas sin que exista terrorismo en el país, o por la legítima demanda social, es un anatema. Sólo en pocos medios oficiales el asunto se menciona, por lo general para arrojar maderos a la pira funeraria con la que se quiere cerrar el asunto.

Hinzpeter ha señalado que recurrirá de protección, en “favor de la vida” de los manifestantes, para romper la huelga [2]. El senador Walker no ha dicho ni pío [3], el mismo que hace unos meses consideraba un gravísimo atentado en contra de los DDHH los intentos del gobierno cubano por terminar con la huelga de Fariñas, honra los votos de silencio que no sabemos con quién contrajo.

Delírium trémens.

No perseguimos ideologías, dijo Hinzpeter [4], luego de la detención de 14 personas imputadas por el “caso bombas”, luego agregó “aunque el anarquismo es una ideología que siempre ha utilizado a las bombas como medio de expresión”.

Las declaraciones del ministro del interior retratan de cuerpo entero la criminal política de nuestro gobierno. Con Saif Kahn y Asel Luzarraga podría haber dicho “no perseguimos ni credos religiosos ni a nacionales de ningún pueblo, aunque las bombas ha sido un mecanismo de expresión de los musulmanes y vascos”.

Así están las cosas, se ha materializado la utopía ultrarepresiva fraguada por décadas. La doctrina de la seguridad nacional larvada en las políticas criminales de los estados “democratizados” en que se sigue persiguiendo como animales en plaga a aquellos que pretenden construir una vida más allá de la esclavitud asalariada.

No “perseguimos ideologías” ni tampoco seres humanos debió agregar Hinzpeter, combatimos a subhumanos que no se merecen un lujo como los derechos civiles, ni siquiera las reglas de un debido proceso.

Terroristas sin terrorismo.

«Hace algunos años, junto al senador Alberto Espina, denunciamos estos hechos, y entonces muchos negaron la evidencia. Hoy ha quedado demostrado que existe vinculación entre grupos terroristas chilenos y las FARC. Muchos deben dar hoy explicaciones», Sebastián Piñera. [5]

Para que alguien sea un terrorista, más allá de lo burdamente formal, no basta que sea tratado como tal por el Estado, tiene que haber realizado actos terroristas y pertenecer a alguna organización calificada de ese modo.

¿Existe alguna organización terrorista en Chile?

No, todo el mundo lo sabe, empezando por los gobernantes de nuestro país. La coordinadora Arauco Malleco, por ejemplo, ha sido calificada como una organización terrorista por algunos medios, y a veces por la fiscalía, pero no por los tribunales. No es una organización ilícita destinada a la comisión de actos terroristas, a lo más ha sido usada como recurso literario de las novelas neocon que escriben los sicarios intelectuales de los medios y algunos siniestro funcionaruchos de la fiscalía.

¿Porqué se insiste en que algunos imputados son ex lautaristas? Por la sencilla razón que si fuesen tratados como lautaristas deberían resucitar al movimiento Lautaro.

El caso es que nuestro presidente está mintiendo, una vez más dirá usted. No existe terrorismo en Chile por lo tanto los vínculos con las FARC que cita son impertinentes.

Las FARC son una organización beligerante que actúa según los convenios de Ginebra, ergo, no es una organización terrorista. Los crímenes de guerra que sin duda ha cometido, al igual que el gobierno colombiano, no son actos de terrorismo. Por lo tanto su argumento contiene un vicio de origen, o más bien dicho, parte de supuestos falsos.

Quien sí es un terrorista, un narco terrorista y de estado, es el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe. También lo es Juan Manuel Santos, quién además es un convicto que no ha sido detenido internacionalmente sólo por lealtad americanista, y ambos son socios de Piñera y Alberto Espina.

Quién debe dar explicaciones por sus vínculos con el terrorismo no es, por lo tanto, los diputados de consuelo del PC sino que nuestro presidente y el senador Espina. Que no se nos olvide que hace algunos meses se descubrió la fosa la Macarena con al menos 2000 cuerpos asesinados por Álvaro Uribe.

Dime con quién andas y te diré quién eres. Más peligroso es el vínculo entre Piñera y su homólogo colombiano -ya es un tema el que se lo llame homólogo- que cualquiera que se haya tenido o tenga con las FARC.

La fiscalía usa datos producidos en Colombia, con sus conocidos métodos de contrainsurgencia delirante, perfeccionados por la CIA y el Mosad. Pruebas ilícitamente obtenidas provenientes de un estado fallido, en guerra hace más de cinco décadas y en donde los DDHH no se respetan ni en corpus cristi.

Un montaje de bajo presupuesto.

La detención de los 14 imputados por el caso “bombas” es un montaje de pésimo gusto, incapaz de servir de guión para una película serie b. A Roger Corman le daría nauseas.

En diversos artículo mostré cual había sido el curso que había tomado nuestra represión y por lo mismo anticipé que esto se vendría [6].

El fiscal Alejandro “Jalandro” Peña era el fiscal antidrogas estrella. Su figuración pública lo llevó a sustituir al caído en desgracia Xavier Armendáriz en el caso “bombas”.

El proceder de Peña, sin embargo, ha sido siempre cuestionable. El modo en que ha llevado el caso “bombas” no es más que una burda copia de sus viciados procedimientos antidroga.

Pero en el caso del tráfico Peña contaba con una ventaja que le permitía actuar por sobre el estado de derecho. La ley de drogas y sus reformas, un regalo de la concertación a las mentes más afiebradas de la extrema derecha, niegan de plano el derecho a la defensa. Jalandro aprovechó una y otra vez esta argucia para implicar a los abogados en las asociaciones para el narcotráfico dejando a los imputados en la mayoría de los casos en la más absoluta indefensión.

El modo en que se trata a los 14 imputados es similar a como se trata a todos los pobres, los que tarde o temprano deben pasar por el sistema penal. La millonaria reforma procesal, exigida por los EEUU para firmar el TLC, fue desde el comienzo la oportunidad no desaprovechada de los neocon para hacer nuestra justicia más arbitraria, más selectiva, es decir, más clasista. [7]

Peña quiere eludir el respeto al debido proceso con ley antiterrorista así como lo hizo por años, con total impunidad, amparado en la ley de drogas. No nos debe sorprender que quiera imputar a abogados y periodistas como miembros de la “organización ilícita”, que sólo está en su cabeza, con el fin de hostigar e infringir daños a la defensa.

El fiscal Jalandro no juega limpio, eso le encanta a los utra fachos que se masturban viendo a Harry el Sucio pero debería escandalizar a todo quien pretenda la vigencia de mínimas reglas del juego en nuestra sociedad. Para eludir a los jueces que han realizado su trabajo primero los recusó contraviniendo una norma fundamental de nuestro proceso, refrendada cuando se modificó el recurso de queja, que los procedimientos disciplinarios no pueden incoarse con el fin de modificar resoluciones. Ahora ha querido modificar el iter criminis queriendo eludir, mediante un burdo tinterillaje, que el “caso bombas” se encuentra radicado en el octavo jugado de garantía de modo de trasladarlo al once, donde él manda, y donde la corte de San Miguel, que tanto él como el ministerio del interior creen manejar a control remoto, es competente.

Los acusetes.

La lista de los acusetes es extensa y nunca exhaustiva. Lo que sorprende es que todos quienes levantan el dedo acusador cargan con un pasado muy difícil de defender.

Alberto Espina fue acusado de haber falsificado su tesis de grado. A los días de dicha investigación periodística las copias de la tesis aludida, calificada con nota cuatro, “desaparecieron” de la biblioteca de la escuela de derecho de la universidad de chile.

Piñera estuvo prófugo de la justicia, literalmente se lo tragó la tierra, cuando defraudó al Banco de Talca. Luego ganó un extraño juicio que algunos sólo explican a las presiones estadounidenses debido a que su padre recibía dinero de la CIA como ha sido informado por la prensa y no desmentido [8]. Quizá la temporada de clandestinidad la pasó en Colombia con su amigo Uribe.

Alejandro Jalandro, por su parte, hasta el momento no ha desmentido que ese era su apodo en la universidad y menos, que dicho apodo se deba al consumo de drogas.

Como podemos ver el espectáculo de mala factura que ha montado este gobierno afectará la vida de muchos, de los mineros atrapados y sus familias que se auxilia a base de rezos y medallitas; de los mapuche que seguirán en huelga de hambre, aunque nos anotemos un Orlando Zapata, este gobierno en vez que dialogar ensucia su movilización con información mal habida made in colombia; de los catorce detenidos y quizá cuántos más, que serán secados en la cárcel de modo de “enviar un mensaje” a la sociedad a sabiendas que no existen evidencias que los impliquen ni por guatapique.

En Piñata TV dirán que Chile está más tranquilo, como Colombia, habrá que subir bastante el volumen pues nada indica que este show terminará con los bombazos.

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[2Recurso de protección huelga de hambre. http://radio.uchile.cl/noticias/78614/

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